viernes, 16 de febrero de 2018

Sigamos el buen camino

Sigamos el buen camino.

La Biblia nos enseña claramente que someter nuestro orgullo engrandece al Señor Jesucristo. Dios busca corazones dispuestos a seguir su dirección. Vemos por ejemplo que el profeta Isaías dijo al Señor: “Heme aquí, envíame a mí”; también el profeta Samuel expresó: “habla que tu siervo oye”; y María dijo a Dios: “hágase conmigo conforme a tu palabra”. La obediencia a Dios traerá los mejores resultados… 


Devocional: Sigamos el buen camino.  

Del apóstol Pablo leemos que dijo: “Señor ¿qué quieres que yo haga?” y éstas personas con su vida y obediencia glorificaron a Dios, pues ellos permitieron que se cumpliera el plan divino.

Sin duda “Dios es tan grande en cada uno de nosotros, como pequeño hagamos nuestro ego”. Por eso permitamos al Señor cumplir su voluntad en y con cada uno de nosotros. Siempre será éste el mejor camino.

La Biblia nos dice que “Vino palabra del Señor a Jonás hijo de Amitai, diciendo: Levántate y ve a la ciudad de Nínive, la cual es grande, y proclama contra ella; pues ha subido su maldad delante de mí. Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová Dios a Tarsis” Jonás 1:1-3.

Cada persona toma sus respectivas decisiones y escoge el camino a seguir ante el consejo de Dios. El profeta Jonás decidió no ir a la ciudad de Nínive (ésta era la capital del imperio de Asiria), tenía Jonás resentimiento en su corazón hacia los asirios (por su violencia, maldad y maltrato).



Jonás huyó a Tarsis (estas son tierras lejanas del mediterráneo). Por supuesto el profeta tenía varias opciones, pues podía quedarse en Israel, ir o huir, finalmente decidió no obedecer la dirección de Dios y luego experimentó los tristes resultados de ir por el camino equivocado.

La verdad es que nuestra vida debe ser coherente con la fe que profesamos. Lamentablemente el profeta Jonás no dio un buen testimonio ante los marineros. En ocasiones nos ocurre lo mismo, asunto que debemos evitar. Finalmente Jonás se arrepintió en el vientre del gran pez.

Nosotros somos llamados a hacer la voluntad de Dios, y esa obediencia producirá bendiciones para todos, como embajadores de Dios hemos sido comisionados para llevar su mensaje, y nuestra vida debe ser u testimonio, y si nos hemos equivocado al respecto es tiempo de volver a Dios, y hacer lo que es correcto delante de sus ojos. Él mismo nos ayudará.

Escrito por pastor Gonzalo Sanabria. 

Te invitamos a leer el devocional: "DIOS CUIDA Y RESTAURA A SUS HIJOS".   


No hay comentarios.:

Publicar un comentario