Es fundamental prepararnos para la venida del Señor


Es necesario preparar el camino ante la venida del Señor. Isaías 40:3-5

“Voz del clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios. Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane. Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado”... 

Es necesario ver estos versículos con dos aplicaciones fundamentales:  

a) Una aplicación para aquel momento histórico que vivía Israel. Es decir Dios está prometiendo su presencia nuevamente en Jerusalén, y prepara el camino para él y para Israel a través del desierto por donde irían los que salen de Babilonia, y promete eliminar todo obstáculo o monte, así como aplanar o nivelar el camino ante toda depresión o hundimiento.     

b) Una profecía respecto a la venida del Mesías, como se expone en Mateo 3:3, cuando se usa este pasaje para hablar del ministerio de Juan el bautista quien vino a anunciar la llegada del Mesías a Israel: “Voz del que clama en el desierto, Preparad el camino, enderezad sus sendas”.     

Es evidente que aquellas descripciones del relieve geográfico simbolizan la aridez del alma sin Dios. Por eso los montes y los collados (montes de menor altura) simbolizan la soberbia y ego del ser humano, mientras que los valles simbolizan la desesperanza y la depresión, toda malformación del alma debe llevarse a Dios, pues es el que perdona, sana y restaura lo dañado.      

Cuando esto hacemos como dice el versículo cinco, será manifestada la gloria de Dios y la humanidad será testigo de esto.

Cuando rendimos nuestro ser a Dios y reconocemos nuestra maldad, y reconocemos que él puede no sólo perdonarnos sino restaurarnos, entonces veremos su gloria transformando nuestro ser. En un corazón humilde y sincero siempre resplandecerá la luz de Cristo.


Escrito por pastor Gonzalo Sanabria.

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