El cristiano debe abstenerse de la inmoralidad, pues
sus resultados son dolorosos y tristes. Más bien debemos fortalecernos en el
Señor para vivir en su buena voluntad. Cuando seguimos el consejo de Dios
cosecharemos múltiples bendiciones en el camino y su protección será evidente y
para testimonio a aquellos que no conocen a Dios (1 Tesalonicenses 4:2-8)…
