La Biblia nos dice en 1 Corintios 1:27 que “Lo necio del mundo escogió
Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para
avergonzar a lo fuerte”.
Con frecuencia ante una comisión divina o privilegio de Dios luchamos con
nosotros mismos por situaciones relacionadas con nuestra dignidad, y nuestra capacitación.
Podemos ver por ejemplo el caso de Moisés quien se negó en varias ocasiones al
llamado del Señor; también el profeta Jeremías y el mismo Gedeón...

