Sin duda es una honra escuchar a Dios, y es satisfactorio saber que él habla
y sigue hablando a su pueblo. El Espíritu de Dios ha venido a vivir en cada hijo
de Dios y a través de su testimonio da a conocer la voluntad divina, y su
consejo es percibido en nuestro ser interior, y esto es sin duda una razón de
gozo…
